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NUTRICONSEJO – ¿QUÉ YOGUR COMO?

NUTRICONSEJO – ¿QUÉ YOGUR COMO?

Un ejercicio que solemos hacer con los pacientes de nuestra consulta de nutrición es buscar los yogures naturales (los de toda la vida) en la estantería refrigerada de productos lácteos del súper. Inténtalo y ya verás cómo te lleva tu tiempo. El mercado de los lácteos está inundado de supuestos `superproductos´.

¿Por qué yogur? Porque es un lácteo, un alimento de fantásticas propiedades nutritivas que va muy bien para configurar una dieta saludable. Fíjate: tiene hidratos de carbono, proteínas y grasas en porcentajes considerables. Los 3 macronutrientes, además de vitaminas , minerales y los `bichitos´ (si, los cultivos bacterianos para la fermentación) .

¿Se puede obtener calcio de otras fuentes que no sean lácteos? Si, pero el que mejor se absorbe es el de los lácteos y más de los enteros. Hay que tener en cuenta que el calcio es un mineral que se absorbe mal, más o menos un 35% en los lácteos, el máximo posible. Además la leche es de acceso fácil, coste relativamente bajo dado la gran cantidad de calcio de máxima absorción en comparación con otros alimentos con calcio y siempre ha estado en nuestra costumbre y recuerdo colectivo. Hay que ser partidario de cambiar lo que está mal, pero dejar lo que está bien, en función de lo que la ciencia nos vaya marcando. Y a día de hoy, en general, los lácteos tienen mucho más de positivo que de negativo. Si por cuestiones de otra índole, como aquellos que no desean ingerir alimentos animales, se debe obtener el calcio de otras fuentes, lo mejor es informarse bien (fuentes seguras como la consulta nutricional). Cambiar el calcio lácteo por otro es delicado y mal hecho traerá problemas futuros de salud.

Ahora, con tanto `Lactobacillus estrella de la televisión´ parece que el yogur normal no lleve bichitos, y si que los tiene, sino, no sería yogur (unas 100.000 bacterias por cucharadita). Y cumplen perfectamente su función, igual o mejor que los de la tele, de hecho, son los mismos, porque el yogur solo tiene una forma de hacerse. Y está legislada. Si hubiese que poner de ejemplo un superalimento (LOS CUALES NO EXISTEN, REPETIMOS: NO EXISTEN), ese sería únicamente la leche materna, que tiene todo lo necesario para nutrir correctamente al bebé (salvaguardando los errores en la ingesta materna que puedan alterar su contenido). Y el yogur viene de la leche. Ya, de vaca. Pero es leche y todas son parecidas. Un mito actual es que el hombre es el único animal que sigue tomando leche tras el destete y lo hace de la procedente de otro animal y por ello, esto no es bueno y hay que abandonar su consumo. Lo dicho, deberíamos ser caníbales. Lo que pasa es que los humanos son seres inteligentes que han sabido aprovecharse de lo que tienen a su alrededor.

La `cucharadita´ de azúcar del yogur: A quién no le han servido o no se ha puesto una cucharadita de azúcar en el yogur natural, tan difícil de `disolver´ bien y que produce un crujiditoal masticar cuyo `sonido avisa a las bacterias de nuestra boca que su sustrato para crecer y provocarnos una buena caries está listo para ser consumido´. Ahora, aunque se sigue haciendo (porque repetimos automáticamente esas costumbres con las que nos educaron, buenas o malas), ya no hace falta en aquellos yogures en los que el fabricante ha adicionado un tráilerde azúcar: entre 10 y 15 gramos de azúcar por 100 gramos de yogur edulcorado es azúcar simple. Y eso, no es insano, es lo siguiente, es diabetes y muchas otras cosas, que ya no se sufren a los 40 o 50 años, como antes, sino que empiezan en la adolescencia y en el adulto joven. Esta es la realidad. Y si seguimos con la lista de productos de todo tipo `SUPERadicionados´ de azúcar y que niños y mayores consumen a diario, éstos terminan triplicando, cuadriplicando, o más, las recomendaciones de ingesta de azúcar sencillo.

El rizo de la incongruencia: yogures `supersanotes´, aderezados con exóticos frutos. Si a aquellos con supuestas bacterias `chachis´, además les adicionan estas frutillas y los estudiamos de cerca, vemos que en realidad son típicos postres` hiperazucarados´: azúcar a porrillo para darles mucho sabor dulce. Y eso, no es yogur.

Pero no todo es malo si viene de grandes procesos productivos. Eso, hay que reconocerlo. Primero la higiene y seguridad, y después, ciertas variantes que pueden ser utilizadas, eso sí, con inteligencia que no impulsividad, como elegir en ciertos momentos productos desnatados. En todo caso, la elección siempre debe ser el natural SIN EDULCORAR o el desnatado. Ambos, sin más contingencias pseudocientíficas para mejor el marketing del producto. En el desnatado se prescinde de las grasas, que son saturadas (si, las que no son recomendables en un porcentaje elevado). En una dieta equilibrada no es necesario que sean desnatados. Y podrá pensar ¿Y quién sigue una dieta equilibrada? Ya. Pero es que lo light está de moda y tampoco se consigue nada. Porque lo que si se sabe es que con ese estilo de vida `0%’ (¡yo no quiero ser un 0%, quiero ser un 100%!)lo que no entra por un lado acaba entrando por otro y que se produce un desequilibrio nutricional que se paga a medio – largo plazo con todo el abanico de sugerentes enfermedades crónico degenerativas al superponer el `estilo 0%´ por encima del estilo `come lo que toca´. A una persona con problemas cardiovasculares o diabetes le pueden servir estos desnatados. A una mujer menopáusica, pues también, en una dieta hipocalórica, a lo mejor también. Y poco más.

De la suplementación. Falta otra cosa por comentar. Por si fuera poco, muchos pasan por otra fase: convertirlos en supuestas bombas vitamínicas o resaltar las naturalmente presentes. Otra explosión de salud para la etiqueta. Reflexionemos: ¿más vitaminas = más salud? Respuesta: NO. Como en la conciencia colectiva obra que no se sigue una dieta correcta es fácil caer en la trampa de consumir supuestos alimentos saludables llenitos de vitaminas (y/o minerales) maravillosas. Y tampoco tendrás una mejor dieta. Por muchas que les pongan nunca alcanzan las recomendaciones, tendrías que consumir grandes cantidades del elegido para llegar a  las recomendaciones de aquella o aquellas vitaminas (y/o minerales) que dice tener en cuantía considerable. También puedes alimentarte con varios o un montonazo de este tipo de productos y harás un lio morrocotudo con la dieta. Por ejemplo, en España hay déficit de vitamina D (el país con más sol-para la génesis de vitamina D la presencia de insolación es fundamental). ¿Cuántos productos hay suplementados con vitamina D? Cientos, miles. Y no funciona. Todo esto es matemáticamente incongruente. De nuevo, acudiendo al sentido común, científico, puede utilizarse dicha suplementación en casos concretos, pero asumiendo no conocer la biodisponibilidad (el porcentaje de nutriente suplementado que realmente aprovechará nuestro organismo). Se sabe que los nutrientes que mejor se absorben siempre, son los contenidos en los alimentos, no en los productos suplementados.

Sólo hay una alternativa, comer bien. O sea, comer saludable: equilibrado, variado y moderado. Consulta con el experto nutricionista. Consúltanos cómo hacerlo. Estamos encantados de difundir salud VERAZ. ¡VIVA EL YOGUR NATURAL SIN EDULCORAR!

Iñaki Villanueva. Servicio de Nutrición y Dietética. Consulta de Nutrición y Salud de Farmacia Villanueva .

 

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