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Las Frutas Y La Diabetes

Las frutas y la diabetes

Son muchas las veces que recibimos la consulta acerca de incompatibilidad de ser diabético y comer ciertas frutas. Empecemos por el final: el diabético no es que pueda, es que debe comer fruta. ¿Y existe alguna incompatibilidad? En general, ninguna. Además, vaya por delante, no existe ninguna dieta especial para diabéticos, al margen de ciertas consideraciones sobre la forma de hacer una dieta para diabéticos. En el caso concreto de las frutas la valoración no se realiza sólo desde el punto de vista de la fruta en cuestión, sino de la carga glucémica total de la ingesta en la que va contenida la fruta. En nutrición, recomendaciones aisladas, por desgracia típicas en ámbitos fuera de nuestro campo científico, no se deben dar. O se valora el conjunto o no se llega a buen puerto.

            La fruta más denostada suele ser la sandía. Con lo que suele apetecer ahora en verano y por malas recomendaciones muchos diabéticos no la disfrutan, cuando pueden y deberían hacerlo. ¿Qué pasa entonces con la sandía? Es una fruta de alto índice glucémico. Eso quiere decir que genera un aumento repentino de glucosa en sangre. Pero, ¿cuánto azúcar hay en la sandía? Poquito. Es “todo agua”.

            En cualquier caso y como ya hemos dicho, lo importante es la ingesta total de sandía y todo lo que se coma durante la misma ingesta. Supongamos que dicha ingesta está compuesta de la sandía de postre, 40 g de pan y 80 de espaguetis carbonara. Al medir la carga total glucémica nos dará un resultado alto. Pero la sandía no es la responsable por ceder azúcar rápidamente a la sangre (alto índice glucémico), sino una ingesta alta en azúcar.

            Como vemos, hay que diferenciar el concepto índice glucémico de carga glucémica, siendo esta última la que verderamente hay que tener en cuenta y que se mide como la resultante de todas las cargas glucémicas de todos los alimentos con azúcares de una ingesta, cada uno de ellos con un índice glucémico y una carga glucémica diferente.

            Si la sandía hablase y leyese estas líneas seguro que sonreiría y nos diría “GRACIAS!”, ya estoy cansadita de la mala prensa entre los diabéticos.

            Si que hay casos especiales donde hay que tener en cuenta la fruta y más su nivel de madurez (porque tiene más azúcar simple, es decir, azúcares sencillos que pasan rápidamente a la sangre). Pero esto ya es un tema de personalización en cada caso. Es decir, lo mejor siempre es y más en casos es que existan enfermedades relacionadas con la dieta, personalizar la dieta para encontrar aquella que más satisfacción produzca al interesado y pueda disfrutar de una alimentación saludable, apropiada para su enfermedad y libre.

                        Gracias, la comida no es un juego, a largo plazo nos da salud o nos la quita. ¿Tú que eliges?

Iñaki Villanueva. Graduado en Nutrición y Dietética Humana. Licenciado en Farmacia                

Consulta de Nutrición. Farmacia Villanueva. 

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