Saltear al contenido principal
Fármacos Y Deshidratación

Fármacos y deshidratación

Es muy importante concienciar a la población no solo de cómo hidratarse correctamente, sino sobre la correcta utilización de medicamentos, ya que existen algunos que pueden afectar al nivel de hidratación. ¡Las temperaturas y el verano no son las únicas condiciones externas que pueden poner en riesgo una correcta hidratación de nuestro organismo!

¿Qué medicamentos son los que producen esta deshidratación?

Laxantes

Este grupo de medicamentos puede desequilibrar el balance hídrico. Presta atención especialmente a aquellos que incluyen sales de magnesio en su composición. 

Quimioterápicos  

Los pacientes oncológicos que se tratan con quimioterapia pueden sufrir diarrea, lo que provoca pérdida de agua y electrolitos. 

Antiácidos

¡Léete bien el prospecto! Si incluyen sales de magnesio en su composición, provocará efectos laxantes. 

Antibióticos

Los antibióticos son los responsables del 25% de los casos de diarrea inducida por medicamentos. Especialmente en el caso de los antibióticos de amplio espectro y en personas mayores. 

Medicamentos para la hipertensión arterial

Los IECA y ARA II pueden afectar a la percepción de la sed, por lo que su inhibición está asociada a una disminución de la ingesta de líquidos. 

Corticoides 

Los corticoides (especialmente por vía oral)  promueven la pérdida de sodio y potasio a través de la orina. 

Antidiabéticos orales

La metformina puede producir diarrea y náuseas, por lo que también favorece la pérdida de líquidos y electrolitos. 

Diuréticos

Son uno de los principales grupos de medicamentos que nos van a producir pérdidas de agua, precisamente porque su actividad farmacológica produce un aumento en la producción y eliminación de orina.

Ahora que ya conoces qué medicamentos son los que nos pueden causar deshidratación, ¡toma precauciones y aumenta la ingesta de líquidos! 

La mejor manera de prevenir la deshidratación es tener un consumo adecuado de líquidos a través de la dieta: 

  • Beber de 2 a 3 litros de líquido al día de manera continua y en pequeñas cantidades.
  • Tomar alimentos ricos en agua. 
  • Prestar especial atención a las situaciones que pueden favorecer la deshidratación: calor, sequedad, fiebre, diarrea, vómitos, etc. 
  •  Evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
  •  Beber variedad de bebidas: agua, infusiones, refrescos, zumos, lácteos, etc. 

Si tienes dudas, ¡consúltanos en la farmacia!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Volver arriba