El retrato del impostor en nutrición: protégete del ruido
En la era de la sobreinformación, no es raro toparse con perfiles que se autodenominan “expertos en nutrición” con nombres atractivos como neuropsicoinmunonutriciencia adaptada (¿qué significa eso, exactamente?), o que aseguran combatir la inflamación con una dieta milagrosa, desintoxicaciones express o una obsesión por eliminar los hidratos de carbono o glorificar las proteínas.
El impostor nutricional suele presentar algunas de estas características:
- Títulos grandilocuentes sin fundamento académico real: “coach experto en nutrición”, “formado por 300 másters online”, o con nombres llamativos pero carentes de respaldo científico o regulado por títulos oficiales.
- Consejos unilaterales y simplistas: culpar al gluten de todo a pesar de no ser celíaco; vender “pan de espelta” como la solución mágica; negarse por completo a los hidratos, o aún peor, deificarse como un adicto a la proteína.
- Frases hechas o mensajes de alarma: “¡Una nueva era está a punto de comenzar!” o promesas de transformar tu salud de la noche a la mañana.
- Extensión fuera del ámbito sanitario: centros de estética o peluquerías que ofrecen servicios nutricionales sin fundamento ni supervisión profesional.
- Aquí hacemos una excepción: «Técnico superior en dietética», que es la FP en nutrición y dietética, siempre que se ciña al consenso científico actual y su ámbito de actuación se centra en la elaboración de planes de alimentación y la educación nutricional para personas sanas o con patologías leves y siempre bajo la supervisión de un profesional con mayor cualificación (nutricionista graduado universitario), es decir, sin autonomía en la práctica clínica.
¿Por qué debes desconfiar?
- No hay atajos: la nutrición es una ciencia compleja que se basa en evidencia y precisión, no en titulares llamativos o resultados instantáneos.
- Riesgo para la salud: un enfoque desequilibrado puede llevar a deficiencias, efectos adversos o frustración.
- Competencia desleal: estos perfiles compiten en visibilidad con profesionales (dietistas-nutricionistas) que tienen formación reglada y reconocida.
¿Cómo reconocer a un profesional serio?
- Título universitario oficial en nutrición, como dietética o nutrición humana.
- Asesoramiento adaptado a ti, basado en tus necesidades, pruebas reales y objetivos reales.
- Colaboración con otros profesionales sanitarios cuando se requiere: medicina, farmacia, psicología, etc.
- Fuentes científicas transparentes, sin promesas exageradas ni productos “milagrosos”.
Protege tu salud: fíate de la evidencia, no del marketing
Cuando navegues por redes, blogs o veas promociones durante tus paseos, mantente alerta: si algo suena demasiado bonito o sencillo, probablemente lo sea. En tu farmacia estamos aquí para ayudarte con consejo fiable que considere tu salud global. ¡Cuida lo que entra por la boca, y también lo que entra por los ojos y oídos!
